ESTUDIOS SOCIALES
ESTUDIANTES
DEL SEXTO “D”
U.E.P.N
2019-2020
TRABAJO
PARA EL DÍA VIERNES 05 DE JUNIO DE 2020.
Que esta semana haya sido de alegría y unión familiar, dios
les bendiga cada segundo.
Quito, 05 de junio de 2020
CRISIS
ECONÓMICA DE LOS 20 A LOS 40
En 1920, fue el comienzo de una larga recesión que se
extendió hasta el fin de los años de 1940. Hubo un estancamiento económico prolongado,
que se profundizó con la gran crisis internacional de esos años.
El Ecuador se había
vinculado con el mercado internacional capitalista a través de las
exportaciones de cacao. Cuando los precios bajaron y se redujo su producción,
el país siguió dependiendo, en gran medida, de la exportación de productos
agrícolas. Pero su volumen fue bajo.
Por ello, los ingresos de
los productores se redujeron, hubo mucho menos dinero para importar y disminuyeron
los impuestos que se pagaban por importaciones.
El Estado, con mucho menos
fondos, tuvo que detener las obras públicas y dilatar el pago de sueldos a sus
empleados, cuyos ingresos se mantuvieron congelados en tiempos de alza de precios
e inflación. Se estableció un sistema de control estatal sobre la banca, otras
instituciones financieras y la aduana. Con ello, se robusteció el Estado
central.
Los gobiernos aplicaron
medidas de estabilización monetaria y la reducción de la deuda pública. Luego
de 1922, hubo relativa estabilidad de cambio (alrededor de 5 sucres por dólar),
pero en 1931 se inició un incremento acelerado y se llegó a 5,05 por dólar; a
5,93 en 1933; a 10,15 en 1935, y a 14,40 en 1938.
La devaluación ayudó al comercio exterior y a la eliminación de
cantidades de la deuda pública, pero empobreció a los sectores del Estado.
Economía
diversificada
En medio de la
crisis, el cacao siguió siendo una reducida fuente de divisas, pero otros
productos incrementaron su producción y exportación:
el café producido en Manabí, Los Ríos y El
Oro; el arroz, cultivado en la cuenca del Guayas; la tagua, recogida en Manabí
y Esmeraldas.
El petróleo significó
2,2 millones de sucres en 1926. Pasó a montos de 25 y 28 millones de sucres en
1939 y 1944, respectivamente.
En general, la crisis tuvo
un impacto muy negativo, sobre todo en la Costa. Pero también incidió en la
diversificación de las actividades productivas.
Algunas zonas experimentaron crecimiento
económico. Muchos de los jornaleros y sembradores de cacao, al verse sin trabajo,
se fueron a Guayaquil.
Otros pasaron a la
producción azucarera. La mayoría se quedaron en la tierra como aparceros para
el cultivo de otros productos.
En la Sierra se mantenían las
haciendas tradicionales, pero algunas comenzaron a
modernizarse.
Se dedicaban a la producción
ganadera y de cereales. Aunque durante los años treinta la recesión también
afectó a los productos agrícolas serranos, en unos años recuperaron su ritmo de
producción.
La artesanía tuvo cierto
desarrollo. En la Sierra austral, la producción de sombreros de paja registró
un crecimiento en los años veinte y luego en los cuarenta. Muchos pequeños propietarios
y trabajadores agrícolas se vincularon a la producción de sombreros.
Se había producido un cambio
en la economía ecuatoriana, que representaba un aumento de la importancia
comercial de otros productos y la presencia de la producción serrana en el
comercio externo, pero también una cambio social.
Desarrollo
industrial
Desde los años
veinte se dio una expansión de la industria. Varios productos, que antes se importaban,
ya no podían comprarse en el exterior.
Por ello se
producían localmente. El mayor crecimiento se dio en la industria textil
que, con la del
calzado, se benefició con los altos impuestos a la importación de artículos
similares e, inclusive, con la prohibición de importaciones.
La industria
alimenticia no gozó de una protección constante, en buena parte por el temor de
los gobiernos de provocar alzas de precios en artículos de primera necesidad.
De todas maneras, muchos medianos y pequeños establecimientos de esta rama
crecieron. Igual sucedió con las molineras y la producción de cemento y
petróleo.
La expansión
industrial se dio fundamentalmente en la Sierra, cuyas industrias tenían la
ventaja de disponer de mano de obra. Su principal impulsor fue Luis Napoleón
Dillon.
La industria costeña, especialmente la
producción azucarera, tuvo dificultades desde fines de los veinte. Quebraron varios
ingenios. Otros productos derivados de la caña incrementaron su producción, de
manera especial el alcohol, cuyo comercio era monopolio del Estado.
DEBER
Consulte y escriba la bibliografía de los
dos presidentes que toca, de la lámina que tenemos comprada desde el primer Quimestre,
Y en el cuadernillo complete las actividades hasta el tema trabajado el día de
hoy.
Comentarios
Publicar un comentario